Especialista neozelandesa convertida en actriz, célebre como una de las intérpretes más intrépidas de su generación. Fue doble de Uma Thurman antes de que Quentin Tarantino la eligiera para interpretarse a sí misma en 'Death Proof' (2007), un papel que la convirtió en figura de culto, y volvió a trabajar con él en 'Los odiosos ocho' (2015), además de aparecer en 'Oblivion' (2013). Reconocida por realizar sus propias acrobacias de alto riesgo, Zoë Bell combina una audacia física genuina con una presencia en pantalla cálida y cercana. Sigue siendo un rostro definitorio del cine de acción moderno, admirada tanto por directores como por profesionales de las acrobacias.