Especialista en desequilibrados, inadaptados y almas resquebrajadas, Bruce Dern (Chicago, 1936) es uno de los grandes secundarios del Nuevo Hollywood. Debutó bajo la tutela de Hitchcock y encadenó papeles memorables en 'Naves misteriosas' (1972), 'El rey de los gitanos' o el thriller 'Domingo negro'. Su intensidad le valió una nominación al Oscar por 'El regreso' (1978) y, décadas después, la candidatura a mejor actor por su conmovedor anciano de 'Nebraska' (2013). Tarantino lo recuperó para 'Los odiosos ocho' y 'Érase una vez en Hollywood'. Dern imprime en cada papel una tensión nerviosa e impredecible, esa sensación de que su personaje puede quebrarse en cualquier momento.