Sion Sono es un director japonés nacido en Toyokawa, Aichi, célebre por películas desatadamente excesivas y desafiantes de los géneros que mezclan violencia extrema, comedia oscura y crítica social. 'Suicide Club', que se abre con decenas de colegialas saltando con calma frente a un tren, asentó su gusto por una imaginería impactante y provocadora que examinaba el conformismo social japonés y la alienación juvenil. 'Love Exposure', una epopeya de cuatro horas que mezcla la manipulación de una secta religiosa, la obsesión por la fotografía bajo faldas y un anhelo romántico genuino, se convirtió en una de sus obras más ambiciosas y aclamadas internacionalmente, mientras que 'Cold Fish' y 'Antiporno' ampliaron su fascinación por la manipulación doméstica y el deseo tabú. 'Prisoners of the Ghostland', una producción en inglés protagonizada por Nicolas Cage, mostró su exceso trasladado al cine de género internacional. La disposición de Sono a combinar una extremidad impactante con un comentario emocional y social genuino lo ha convertido en una de las figuras más prolíficas y provocadoras del cine japonés contemporáneo.