Presencia elegante y voz aterciopelada, Virginia Madsen ha sabido reinventarse a lo largo de cuatro décadas de cine. Nacida en Chicago, comenzó siendo la princesa Irulan en la 'Dune' (1984) de David Lynch y protagonizó varias películas juveniles de los ochenta, antes de convertirse en icono del terror como Helen Lyle en 'Candyman' (1992). Su gran reconocimiento crítico llegó con la sensible Maya de 'Entre copas' (2004) de Alexander Payne, que le valió una nominación al Óscar a la mejor actriz de reparto. Igualmente activa en televisión, con apariciones en series como 'Frasier', 'Monk' y 'Swamp Thing', combina sofisticación y calidez en un registro que abarca lo dramático y lo fantástico.