Nacida en Bombay en 1974, Urmila Matondkar empezó como actriz infantil hasta que Ram Gopal Varma la reinventó como una de las galanes más modernas del cine hindi. Su gran salto llegó con el musical romántico Rangeela (1995), seguido del drama gánster fundacional Satya (1998) y de los thrillers tensos Kaun (1999) y Bhoot (2003). Audaz en sus elecciones en un momento en que la industria evitaba el material oscuro, empujó a Bollywood hacia el terror psicológico y el crimen urbano. Con los años se retiró en buena parte de la actuación para dedicarse a la vida pública y política.