A los veinte años, Timothy Hutton se convirtió en el actor más joven en ganar el Óscar al mejor secundario por su desgarrador Conrad en 'Gente corriente' (1980), el aclamado debut como director de Robert Redford. Nacido en Malibú, hijo del actor Jim Hutton, siguió con papeles destacados en el drama militar 'Taps' y en el thriller de espías 'El halcón y el muñeco de nieve'. Con el tiempo encontró en la televisión un terreno fértil, protagonizando 'A Nero Wolfe Mystery' y, sobre todo, la popular 'Leverage', donde lideraba a un equipo de estafadores con carisma. Su estilo, sobrio y de emoción contenida, transmite una inteligencia inquieta que ha marcado toda su trayectoria.