Takako Matsu, nacida en Tokio en 1977 en una legendaria familia kabuki, es una de las actrices japonesas más respetadas de su generación en cine, televisión y teatro. Recibió elogios tempranos como protagonista de Confessions (2010) de Tetsuya Nakashima, un drama escolar formalmente arriesgado. Encabezó la película de animación nominada al Oscar Napping Princess (2017) y ha sido la voz cantada japonesa de Elsa en las películas de Frozen. Ha aceptado papeles importantes en obras de Kore-eda e Iwai, moviéndose con soltura entre el éxito comercial y el cine de autor. Su control emocional preciso se complementa con una voz musical formada en la tradición kabuki.