Descubierto entre miles de aspirantes sin experiencia previa, el indio Suraj Sharma, nacido en Nueva Delhi en 1993, protagonizó nada menos que su debut absoluto en 'La vida de Pi' (2012), de Ang Lee. Su interpretación del joven náufrago que sobrevive en un bote junto a un tigre de Bengala sostuvo prácticamente en solitario una película técnicamente prodigiosa y cargada de emoción. Tras aquel arranque fulgurante, amplió su carrera con papeles en la serie 'Homeland' y en producciones internacionales, alternando cine y televisión. Su registro, marcado por una expresividad natural y una vulnerabilidad conmovedora, lo reveló como un talento nacido casi por azar ante la cámara.