Rostro melancólico del cine irlandés, Stephen Rea es un actor de Belfast forjado en el teatro que alcanzó proyección internacional con 'Juego de lágrimas', de Neil Jordan, papel que le valió una nominación al Óscar al mejor actor. Nacido en 1946, mantuvo una fructífera colaboración con Jordan en títulos como 'Michael Collins', 'Entrevista con el vampiro' y 'Desayuno en Plutón'. Su presencia contenida y su voz grave lo han hecho idóneo para personajes atormentados y de moral ambigua. Cofundador de la compañía Field Day, ha combinado siempre el cine con un fuerte compromiso teatral.