So Ji-sub, nacido en Seúl en 1977, pasó del modelaje adolescente a la interpretación y se convirtió en uno de los galanes más duraderos de la televisión coreana en los 2000. Saltó a la fama con el exitazo melodramático Perdoname, te amo (2004) como un mafioso herido enamorado, y confirmó su estatus estelar con la serie de época Cain y Abel (2009). En cine encabezó el thriller criminal Un asesino en la oficina (2012) y el drama de acción La isla del acorazado (2017). Su personaje en pantalla, de voz grave, contenido y cargado de sentimiento, lo ha mantenido rentable durante dos décadas.