La canadiense Sarah Polley construyó una carrera doble, primero como actriz precoz y después como una de las cineastas más respetadas de su país. De niña destacó en la serie 'Camino a Avonlea' y, ya adulta, brilló en dramas independientes como 'El dulce porvenir' de Atom Egoyan y 'Mi vida sin mí' de Isabel Coixet. Dio el paso a la dirección con 'Lejos de ella', que le valió una nominación al Óscar al guion adaptado, y firmó después el aclamado documental 'Stories We Tell'. En 2022 ganó por fin el Óscar al mejor guion adaptado por 'Ellas hablan'. Su mirada, tanto delante como detrás de la cámara, se distingue por una sensibilidad íntima y una honestidad emocional sin concesiones.