Robert Prosky, nacido en Filadelfia en 1930, fue un actor de carácter estadounidense cuya calidez algo desaliñada lo convirtió en uno de los secundarios más queridos del cine y la televisión de su país. Sustituyó a Michael Conrad en Canción triste de Hill Street (1981) como el sargento Stan Jablonski desde 1985. En cine trabajó con Michael Mann en Ladrón (1981), con Barry Levinson en El mejor (1984) y con James L. Brooks en Al filo de la noticia (1987). Papeles posteriores en Papá por siempre (1993) y Rudy, reto a la gloria (1993) añadieron un tono familiar a una filmografía ya rica en figuras de autoridad rudas.