Nacido en Sunrise Township, Minnesota, en 1914, Richard Widmark fue un galán clásico del cine estadounidense recordado sobre todo por un debut imborrable. Su psicópata risueño Tommy Udo en El beso de la muerte (1947) le valió una nominación al Oscar y redefinió la amenaza del cine negro. Después encabezó Manos peligrosas (1950), Pánico en las calles (1950) de Elia Kazan y Dos cabalgan juntos (1961) y El gran combate (1964) de John Ford. Frío, nervudo y moralmente ambiguo, alternó héroe y villano con autoridad silenciosa durante cuatro décadas.