Paul Kelly, nacido en Brooklyn en 1899, fue un actor estadounidense de teatro y cine cuya carrera sobrevivió a uno de los escándalos más notorios de Hollywood. Niño actor en la escena neoyorquina, saltó al cine mudo en los años diez y regresó a Broadway tras una sonada condena de prisión por la muerte de un rival a pinos en 1927, ganando un Tony en 1948 por Command Decision. En pantalla se especializó en figuras de autoridad decentes y directas, con presencia en dramas bélicos y westerns como Crossfire (1947), El Único Testigo (1954) y Las Modelos (1941). Trabajó sin descanso hasta su muerte repentina en 1956.