Descrita por Quentin Tarantino como la primera estrella de acción femenina del cine, Pam Grier se convirtió en icono del blaxploitation de los años setenta. Alcanzó la fama con papeles protagonistas y justicieros en 'Coffy' y 'Foxy Brown', tras curtirse en cintas de mujeres en prisión como 'The Big Doll House'. Décadas después, Tarantino la reivindicó con el papel titular de 'Jackie Brown', que renovó su prestigio. En televisión brilló como Kit Porter en la serie 'The L Word'. Su presencia imponente y su fuerza escénica abrieron camino a un tipo de heroína inédito en Hollywood.