Actriz inglesa de extraordinaria transformación, Miranda Richardson debutó en el cine encarnando a la homicida Ruth Ellis en 'Baila con un extraño'. Su prestigio se cimentó con dos nominaciones al Óscar, por el drama 'Herida' de Louis Malle y por 'Tom & Viv', y un BAFTA por la primera. Alternó el cine con la comedia televisiva, donde dejó una huella cómica indeleble como la reina Isabel en 'Blackadder', y ganó dos Globos de Oro por 'Un abril encantado' y el telefilme 'Fatherland'. Su versatilidad, capaz de pasar del drama más sombrío a la caricatura desatada, la ha situado entre las intérpretes más admiradas de su generación.