Mia Farrow, nacida en Los Ángeles en 1945, es una actriz estadounidense cuya imagen frágil y etérea marcó el cine de las décadas de los sesenta y setenta. Saltó a la fama con la serie 'Peyton Place' y, sobre todo, con el papel protagonista de 'La semilla del diablo' (Rosemary's Baby) de Roman Polanski, una de las cumbres del terror psicológico. Protagonizó también 'El gran Gatsby' y fue musa y colaboradora habitual de Woody Allen en títulos como 'La rosa púrpura de El Cairo', 'Hannah y sus hermanas' y 'Delitos y faltas'. Su estilo, delicado y vulnerable, esconde una notable capacidad para retratar mujeres al borde del quiebre emocional.