Actor estadounidense que se labró un nicho en el cine de acción y de género, a menudo como matones tatuados. Apareció como Vince en 'A todo gas' (2001) y volvió a la franquicia en 'Fast & Furious 5' (2011), además de aparecer en 'El transportador' (2002) y 'Blade II' (2002). Con la cabeza rapada y una complexión imponente, se convirtió en una presencia fiable del cine de acción de principios de los 2000. Secundario fiable en cine de género musculoso, es un actor de reparto estadounidense cuyo trabajo se define por los repartos corales de rasgos duros de los blockbusters de acción de la época.