Masahiro Motoki, nacido en 1965, es uno de los actores japoneses más respetados de su generación, celebrado por su tránsito de ídolo adolescente a intérprete dramático. Se dio a conocer en los ochenta como miembro del trío pop Shibugakitai, estudió después interpretación con seriedad y apareció en películas como Fudoh: La Nueva Generación (1996) de Takashi Miike o Tokio Marigold (2001) de Yoshihiko Yamamoto. Su papel definitivo llegó en Despedidas (2008), de Yojiro Takita, donde su joven violonchelista reconvertido en amortajador le valió el Premio de la Academia Japonesa a mejor actor y llevó al filme al Oscar a mejor película extranjera. Ha seguido trabajando en dramas japoneses de prestigio y coproducciones internacionales con un estilo sobrio y meticulosamente preparado.