Lynne Ramsay es una directora escocesa nacida en Glasgow, célebre por películas visualmente poéticas y emocionalmente intensas construidas en torno al trauma y la psicología fracturada. 'Ratcatcher: Después de la lluvia', su debut como largometraje, ambientado durante las huelgas de basureros del Glasgow de los años setenta, asentó su estilo visual pictórico e impresionista aplicado a la dureza de la clase trabajadora, mientras que 'Morvern Callar' prolongó su interés por el duelo plasmado a través del ambiente y la textura antes que de la trama convencional. 'Tenemos que hablar de Kevin', un relato perturbador sobre la relación de una madre con su hijo sociópata, usó un montaje fragmentado y no cronológico para transmitir el trauma psicológico con una audacia formal inusual, y 'Nunca estuviste aquí', un thriller brutal y alucinatorio protagonizado por Joaquin Phoenix, destiló su estilo en su forma más intensa y elíptica. La producción escasa y meticulosamente trabajada de Ramsay, y su fusión constante de lirismo visual con oscuridad psicológica, la han convertido en una de las estilistas más aclamadas e influyentes del cine británico contemporáneo.