Nacida en Boulogne-Billancourt, Francia en 1931, Leslie Caron se formó como bailarina clásica antes de que Gene Kelly la eligiera para Un americano en París (1951). En pocos años se convirtió en la gamine favorita de la MGM y protagonizó Lili (1953) y el multiganador Gigi (1958). Fuera del musical se afianzó como actriz dramática con Cuando el destino nos alcance (The L-Shaped Room) (1962), y ya mayor volvió a la pantalla para cineastas como Merchant Ivory o Lasse Hallström en Chocolat (2000). Delicada y precisa, sigue siendo una de las grandes bailarinas convertidas en actrices del cine clásico.