Kevin Sorbo, nacido en Mound, Minnesota, en 1958, construyó su carrera sobre el auge de la acción-aventura sindicada de los años noventa. Se hizo un nombre familiar interpretando al protagonista de Hércules: sus viajes legendarios (1995-99) y siguió con la space opera Andromeda (2000-05), lo que lo mantuvo en el centro de la televisión de género durante una década. Desde entonces ha trabajado con enorme frecuencia en cine independiente, incluida la película religiosa Dios no está muerto (2014). Sigue siendo una figura conocida para una generación de espectadores de fantasía y ciencia ficción, y continúa protagonizando películas dirigidas a ese público.