Considerado uno de los actores más elegantes de su generación, el estadounidense Kevin Kline se dio a conocer en el cine con el drama coral 'Reencuentro', tras haber triunfado en Broadway, donde ganó un Tony por el musical 'On the Twentieth Century'. Su dominio de la comedia física le valió el Oscar al mejor actor de reparto por el hilarante ladrón de 'Un pez llamado Wanda', y volvió a lucirse en títulos como 'Dave, presidente por un día' e 'In & Out'. Formado en Shakespeare, ha alternado con maestría los grandes clásicos teatrales con la pantalla, demostrando idéntica soltura en el registro dramático y en el cómico. Su carisma, su ingenio y su virtuosismo interpretativo lo han convertido en una figura muy querida.