Jim Jarmusch es un director estadounidense nacido en Cuyahoga Falls, Ohio, una figura fundacional del cine independiente estadounidense conocido por su humor impasible y una narrativa suelta y errante. 'Extraños en el paraíso' y 'Bajo el peso de la ley' asentaron en los años ochenta su estética minimalista de planos estáticos largos, marginados errantes y un ritmo cómico seco, mientras que 'Dead Man', un wéstern alucinatorio en blanco y negro protagonizado por Johnny Depp, mostró un registro más oscuro y mítico. 'Flores rotas' y 'Solo los amantes sobreviven', esta última una meditación melancólica sobre el hastío vampírico, prolongaron su fascinación por personajes hastiados y desencantados que vagan por paisajes estadounidenses y europeos. 'Paterson', que sigue a un conductor de autobús poeta a través del ritmo apacible de una semana en Nueva Jersey, destiló su estilo paciente y observador en su forma más pura, y Jarmusch sigue siendo una de las figuras más influyentes en el desarrollo de la sensibilidad fría y contenida del cine indie estadounidense.