Nacida en Londres en 1929, Jean Simmons se dio a conocer como ingenua adolescente británica en Grandes esperanzas (1946) de David Lean y Hamlet (1948) de Laurence Olivier, papel por el que fue nominada al Oscar. Saltó a Hollywood en los años 50, protagonizando El manto sagrado (1953), Ellos y ellas (1955) junto a Marlon Brando, Horizontes de grandeza (1958) de William Wyler y El fuego y la palabra (1960). Stanley Kubrick la eligió como la esclava Varinia en Espartaco (1960), uno de sus papeles más perdurables. Elegante y contenida, encarnó una clase muy concreta de glamour trasatlántico del Hollywood clásico hasta los años 70 y después.