Doble ganadora del Óscar, Hilary Swank (Lincoln, Nebraska, 1974) construyó su prestigio sobre dos transformaciones interpretativas extraordinarias. La primera fue el hombre transgénero Brandon Teena en 'Boys Don't Cry', de Kimberly Peirce, y la segunda la aspirante a boxeadora Maggie Fitzgerald en 'Million Dollar Baby', de Clint Eastwood, papeles que le valieron sendas estatuillas y un lugar entre las actrices más respetadas de su generación. Antes se había dado a conocer en 'Karate Kid IV' y en la serie 'Sensación de vivir'. Como productora e intérprete ha impulsado títulos como 'Amelia', 'Conviction' y 'Diarios de la calle'. Swank destaca por una entrega física y emocional total, capaz de una metamorfosis absoluta al servicio de personajes de enorme fortaleza y coraje.