Nacida en Bristol en 1989, Hannah Murray era todavía adolescente cuando interpretó a Cassie, la favorita etérea y frágil de la serie británica 'Skins' (2007-2013). Después pasó ocho temporadas como Gilly en 'Juego de tronos' (2012-2019), la madre salvaje cuya resiliencia callada la convirtió en una de las presencias más dulces de la saga. Entre ambos polos eligió películas pequeñas y arriesgadas: 'Detroit' (2017) de Kathryn Bigelow, el musical 'God Help the Girl' (2014) y 'Charlie Says' (2019), donde encarnó a Leslie Van Houten, seguidora de Manson. Su presencia en pantalla se define por una fragilidad con corriente de acero debajo.