Médico camboyano superviviente del genocidio de los Jemeres Rojos, Haing S. Ngor protagonizó una de las historias más extraordinarias del cine: sin experiencia previa como actor, ganó el Óscar al mejor actor de reparto por 'Los gritos del silencio' (1984), en la que dio vida al periodista y refugiado Dith Pran reviviendo su propio calvario. Junto a Harold Russell es uno de los dos únicos actores no profesionales en lograr un premio interpretativo de la Academia. Volcó su prestigio en la ayuda humanitaria a Camboya, fundando escuelas y apoyando a los refugiados. Continuó actuando en películas como 'El cielo y la tierra' de Oliver Stone. Fue asesinado a tiros frente a su casa en el barrio chino de Los Ángeles en 1996, cerrando trágicamente una vida ya atravesada por la pérdida.