Icono del cine italiano nacido en Emilia-Romaña, Franco Nero saltó a la fama como el pistolero titular de 'Django' (1966), el spaghetti western de Sergio Corbucci, uno de los rostros que definieron el género. A lo largo de una larga carrera internacional apareció en 'Camelot' (1967), 'La jungla de cristal 2' (1990) y 'John Wick: Pacto de sangre' (2017), y regresó al papel que lo hizo famoso en 'Django desencadenado' (2012), de Tarantino. De mirada penetrante y carismático, el actor italiano ha trabajado entre Europa y Hollywood durante seis décadas. Estrella recia y duradera del cine mundial.