Éric Rohmer fue un director francés nacido en Tulle, el más literario y conversacional entre los grandes cineastas de la Nueva Ola francesa. Sus 'Seis cuentos morales', entre ellos 'Mi noche con Maud' y 'La rodilla de Clara', retrataban a personajes que hablaban sin parar sobre la tentación y la fidelidad mientras rara vez actuaban según sus impulsos, una estructura que se convirtió en su sello. Continuó ese enfoque en dos ciclos más, 'Comedias y proverbios' y 'Cuentos de las cuatro estaciones', entre ellos 'Cuento de verano' y 'El rayo verde', refinando un estilo visual austero construido sobre la luz natural y el diálogo pausado. El cine paciente y dialogado de Rohmer, a menudo despachado en su momento como menor, ha llegado a reconocerse como uno de los estudios más precisos del deseo y el autoengaño en el cine francés.