Estrella luminosa del cine francés, Emmanuelle Béart saltó a la fama con 'Manon de los manantiales' (1986), de Claude Berri, que le valió elogios de la crítica y un César. Nacida en el Var, se convirtió en una de las actrices más reconocibles de Francia, trabajando con directores como Jacques Rivette en las cuatro horas de 'La bella mentirosa' (1991) y Claude Sautet en 'Un corazón en invierno' (1992). El público internacional la conoció en 'Misión: Imposible' (1996), de Brian De Palma. Celebrada por su belleza y su profundidad emocional, sigue siendo una figura mayor del cine francés contemporáneo.