Debra Granik es una directora estadounidense nacida en Cambridge, Massachusetts, célebre por películas sin concesiones y profundamente empáticas que examinan la pobreza y la resiliencia en los márgenes de la sociedad estadounidense. 'Hasta los huesos', un relato temprano y sin miramientos sobre la lucha de una madre trabajadora contra la adicción, asentó su estilo realista de influencia documental. 'Winter's Bone', sobre la decidida búsqueda de una adolescente de su padre desaparecido a través del empobrecido submundo de la metanfetamina de los Ozarks, le dio una amplia aclamación crítica y lanzó la carrera de Jennifer Lawrence, con varias nominaciones al Óscar, incluida mejor película. 'Sin rastro', que examina a un padre veterano y su hija que viven desconectados de la red en el noroeste del Pacífico, amplió su foco en familias marginadas que navegan la supervivencia fuera de la sociedad convencional con la misma compasión contenida. La empatía constante y sin sentimentalismo de Granik por los márgenes rurales y económicos de Estados Unidos la ha convertido en una de las directoras humanistas más importantes del cine independiente estadounidense contemporáneo.