Para millones de espectadores David Eigenberg es dos personas: Steve Brady, el camarero noblote que se casa con Miranda en 'Sexo en Nueva York' (1998-2004) y sus películas, y Christopher Herrmann, el bombero veterano de gran corazón al que da vida en 'Chicago Fire' desde 2012. Nacido en Manhasset, Nueva York, en 1964, y reservista de los Marines antes de actuar, construyó su carrera sobre una decencia sin glamur, con apariciones previas en 'Un crimen perfecto' (1998) y 'Mothman, la última profecía' (2002). Pocos secundarios han sostenido dos franquicias longevas con el mismo truco: hacer que los hombres buenos parezcan concretos, imperfectos y reales.