Antiguo modelo adolescente reconvertido en galán de los noventa, Chris O'Donnell (Winnetka, Illinois, 1970) construyó su carrera a base de papeles junto a grandes veteranos. Su gran oportunidad llegó como el joven guía del ciego Frank Slade que interpretaba Al Pacino en 'Esencia de mujer' (1992), y consolidó su tirón en 'Tomates verdes fritos' (1991) y el drama 'Mad Love'. Fue Robin en el Batman de Joel Schumacher y afrontó el vértigo de 'Límite vertical' (2000) y el biopic 'Kinsey' (2004). En televisión encontró su longevidad como el agente G. Callen en la serie 'NCIS: Los Ángeles'. Su registro juega con el atractivo limpio y una honestidad emocional que funcionaba bien de contrapeso frente a actores más grandilocuentes.