Carol Reed fue un director inglés nacido en Putney, Londres, célebre por thrillers tensos y atmosféricos plasmados con un estilo visual expresionista distintivo. 'El tercer hombre', ambientada entre los escombros de la Viena de posguerra y famosa por sus ángulos de cámara inclinados y su banda sonora de cítara, está considerada ampliamente una de las mejores películas británicas jamás hechas, mientras que 'Larga es la noche', sobre un revolucionario irlandés herido que evade su captura a lo largo de una sola noche, mostró una intensidad visual igualmente bañada en sombras. 'El ídolo caído' prolongó su racha de thrillers moralmente complejos y visualmente estilizados a finales de los años cuarenta, y 'Oliver!', un giro posterior hacia la adaptación musical a gran escala de Dickens, le dio a Reed el Óscar a mejor director. El dominio de Reed sobre la sombra expresionista y los ángulos de cámara poco convencionales para transmitir el desasosiego moral lo convirtió en uno de los estilistas visuales definitorios del cine británico de posguerra.