Billy Wilder fue un director austro-estadounidense nacido en Sucha, entonces parte de Austria-Hungría, que huyó de Europa en los años treinta y se convirtió en uno de los narradores más agudos y versátiles de Hollywood. Se movió con soltura entre el cine negro implacable de 'Perdición', la sátira cínica de 'El crepúsculo de los dioses' y la comedia de enredo de género de 'Con faldas y a lo loco', considerada una de las comedias más divertidas jamás rodadas. 'El apartamento', que le valió sendos Óscar a mejor director y guion, combinó su ingenio característico con una melancolía genuina, un equilibrio que perfeccionó a lo largo de más de dos décadas de colaboración con el coguionista I. A. L. Diamond. La precisión dialogada de Wilder y su negativa a sentimentalizar a sus personajes lo convirtieron en uno de los guionistas-directores más citados y estructuralmente influyentes de la historia del cine estadounidense.