Barry Levinson es un director estadounidense nacido en Baltimore, Maryland, célebre por dramas y comedias centrados en el personaje, a menudo arraigados en su ciudad natal y en escenarios institucionales estadounidenses. 'Diner', su debut como director, asentó su talento para el diálogo naturalista y superpuesto entre repartos corales de hombres corrientes, un estilo al que regresó a lo largo de sus películas de Baltimore, conectadas libremente entre sí. 'Rain Man', sobre el viaje por carretera de un hombre egocéntrico junto a su hermano autista, le dio el Óscar a mejor director y se convirtió en uno de los éxitos de taquilla definitorios de finales de los ochenta. 'Good Morning, Vietnam' y 'Cortina de humo', esta última una sátira premonitoria de la manipulación mediática y las estrategias políticas, mostraron su rango entre la comedia biográfica y la sátira política afilada. El interés constante de Levinson por las instituciones imperfectas y la amistad masculina cotidiana lo ha convertido en uno de los directores más discretos pero fiablemente sólidos de su generación.