Alan J. Pakula fue un director estadounidense nacido en Nueva York, célebre por thrillers tensos y atmosféricos que capturaron la paranoia estadounidense posterior al Watergate. 'Klute', un estudio de personaje de ánimo sombrío envuelto en una trama detectivesca, asentó su interés por la vigilancia y la inquietud psicológica, temas que llevó aún más lejos en 'El último testigo'. 'Todos los hombres del presidente', un procedimental meticuloso sobre unos periodistas que destapan el escándalo Watergate, se convirtió en un hito del cine político estadounidense y en una declaración de referencia sobre la corrupción institucional. 'La decisión de Sophie', un devastador drama del Holocausto que le valió a Meryl Streep un Óscar, mostró un registro completamente distinto, mucho más puramente emocional, dentro de su obra. La llamada trilogía de la paranoia de Pakula en los años setenta sigue siendo una de las obras más influyentes a la hora de dar forma a cómo el cine estadounidense representó la desconfianza institucional y la conspiración.