Actor camaleónico de raíz teatral, Alan Arkin (Nueva York, 1934-2023) atravesó seis décadas de cine estadounidense sin encasillarse jamás. Saltó a la fama con la comedia 'Los rusos ya llegan' y sobrecogió como el sordomudo Singer en 'El corazón es un cazador solitario' (1968), antes de brillar en la sátira antibélica 'Trampa 22' (1970). Alternó el thriller de 'Sola en la oscuridad' con la comedia de 'The In-Laws' y el veneno de 'Glengarry Glen Ross', y coronó su carrera ganando el Oscar como el abuelo deslenguado de 'Pequeña Miss Sunshine' (2006). Padre de una saga de actores, dejó una última gran huella cómica en 'Argo' (2012). Su sello fue la ironía seca, un humor melancólico servido con timing impecable.